Concentración y relajación con mandalas para disfrutar del tiempo libre

tiempo libre: dibujar y colorear mandalas, un ejercicio terapéutico Meta Descripción:

Los mandalas son unos dibujos o representaciones simbólicas con muchos años de historia. Tanto dibujar como colorear mandalas ejerce un poder terapeútico sobre la mente, pues ayuda a la concentración y a la relajación. Son, por lo tanto, un buen ejercicio para el tiempo libre.

Son originarios de la India y se utilizan en el budismo y el hinduismo como elementos espirituales y rituales. En sánscrito, su nombre significa círculo, una descripción muy gráfica de su forma básica, aunque en realidad pueden ser de cualquier forma e incorporan figuras geométricas diversas.

Dibujar o colorear mandalas es un ejercicio terapeútico cada vez más habitual, adaptado a personas de cualquier edad. Lo que quizá no sabías es que, según su forma y su color, cambia su efecto sobre la mente y son, por ello, efectivos tanto para la relajación como para la concentración.

El simbolismo de los mandalas

Como forman parte de las culturas hindú y budista, es común hablar de energías y chakras en relación con los colores. Cada uno de los ocho colores básicos para pintar mandalas (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo, morado, rosa) está asociado a un chakra y, a su vez, a una parte del cuerpo.

No obstante, los mandalas también están presentes en otras muchas culturas, desde la maya, la azteca, la egipcia o la china hasta la europea: en las catedrales medievales, por ejemplo, hay iconos similares con una gran carga simbólica.

Mandalas contra el estrés

Como representación de la vida, el universo y la eternidad, los mandalas transmiten energía positiva y equilibrio mental. De esta manera, cuando trabajas con ellos, calmas tus emociones y se despierta tu creatividad.

La paz y el sosiego que envuelven las tareas de dibujar o colorear son grandes aliados en la lucha contra el estrés. Al relajarte y concentrarte en ellos, te distancias de tus problemas y trabajas tu paz interior. Además, la elección de los colores, por el simbolismo señalado, te ayuda a evocar sensaciones, expresar sentimientos y liberar tensiones.

Incluso si eres un poco escéptica y quieres ver más allá del simbolismo y la espiritualidad, podemos darte una explicación científica de sus beneficios.

Cuando dibujas o pintas una mandala, tu cuerpo pone en marcha, simultáneamente, mecanismos físicos, mentales y psicológicos: la vista, el tacto, la psicomotricidad, la elección y disposición del color, etc. En ese momento, se activan a la vez los dos hemisferios de tu cerebro: el derecho, imaginativo y creativo, y el izquierdo, metódico y secuencial. Por este motivo se crea un equilibrio psicológico muy positivo para ti.

Si aún no disfrutas en tu tiempo libre de los mandalas, te aconsejamos que comiences a hacerlo y descubras esta técnica ancestral para lograr la paz interior y alcanzar el descubrimiento personal.

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